¿Alguna vez te apunaste? Algunos consejos para los viajeros
Estábamos en el Aeropuerto Internacional “Horacio Guzmán” en la Provincia de Jujuy –también llamado Cadillal, (después te cuento porqué), ya habíamos descendido del avión y estábamos esperando por nuestras valijas. Cuando de repente empecé a sentirme un poco mareado y aturdido. Quienes estaban cerca me contaron que mis ojos se pusieron rojos.

Hombre apunado
Yo sentía la cabeza como abombada. Al principio me asusté un poco, pero cuando se acercó un personal del aeropuerto y le informó a mi familia que probablemente me había apunado (el sr. era vidente, ajaja), entre todos me acompañaron hasta la enfermería.
Al cabo de un rato me sentí mejor y ya con las valijas en mano, nos fuimos al Hotel que reservamos en la capital jujeña. Para que no le pase a otros lo que yo pasé, decidí averiguar un poco más sobre el apunamiento y algunos consejos para evitarlo.

Mal de Altura
Mal de Altura o de Alta Montaña (MAM)
Generalmente, cuando viajamos hacia el NOA, en lo personal lo hemos hecho en Bus o en auto, el ascenso paulatino nos favoreció siempre ante la sensación de apunamiento. Pero, en esta ocasión habíamos decidido viajar en avión, porque había una promoción de pasajes aéreos y nos convenía, ya que además teníamos pocos días de descanso y queríamos aprovecharlos al máximo. Pero por los cambios de altura los dos primeros días nos tuvieron un poco aturdidos, a pesar de ello, la pasamos genial.
El Mal de alta montaña (MAM), también llamado mal de altura y en algunos lugares del altiplano como “soroche” o apunamiento, es una sensación (horrible) que sufren las personas que viven sobre el nivel del mar, y que cuando ascienden a regiones bastante altas (como las del NOA), pueden llegar a sufrir si no se toman ciertos recaudos antes emprender el ascenso.
Primero, lo primero. A medida que nos alejamos del mar, las condiciones del medioambiente cambian. El frío, el viento y la humedad se contradicen con lo que habitualmente sentimos en nuestras ciudades (sobre todo los que vivimos cerca del mar). Nuestro cuerpo necesita mantener aproximadamente 37º de temperatura para que los procesos químicos y fisiológicos se puedan producir en el interior. No es lo mismo 5º sin viento que con él. Y mucho menos si estas a más de 3500 metros de altura.
Esta introducción es para decir que hay 2 tipos de causas o factores para que una persona padezca el apunamiento. Causas internas (enfermedades o patologías) y causas externas (clima).
Mientras duraba mi apunamiento, el médico aeroportuario le preguntó a mis familiares si yo sufría de “Epilepsia; si tenía antecedentes de alguna insuficiencia respiratoria crónica, o enfermedad coronaria, también si era hipertensa, si estaba anémico o tenía insuficiencia renal”. Nada de eso me afectaba. Por lo que concluyó que la causa fue el cambio brusco de alturas.
Cuando ascendemos sobre el nivel del mar, la concentración de oxígeno en el aire disminuye de forma considerable. Esa disminución de oxígeno puede no ser suficiente para que el cuerpo se sienta bien. En ese momento él medico nos explicó que si descendíamos unos 100 metros de altura, el organismo se regularizaría, mientras tanto me recetó un medicamento y me aconsejó que antes de viajar a un sitio de altura nuevamente, realice o ponga en práctica una serie de consejos que aquí les transcribo.
Normas básicas para prevenir el apunamiento
Es necesario respetar 4 reglas: “beber antes de tener sed, comer antes de tener hambre, abrigarse antes de tener frío y descansar antes del agotamiento”. Además, es imprescindible Tener poca actividad física, en las primeras 48 horas, llevar ropa adecuada que permita soportar los rigores de la altura y aclimatar el cuerpo progresivamente a la gran altitud (hacer escalas). El mal de altura es una enfermedad leve y en general autolimitada. El único tratamiento que se precisa en la mayoría de los casos es no seguir ascendiendo. Se aconseja dormir o pasar la noche a una altitud inferior a la máxima alcanzada durante el día. También es importante beber más cantidad de agua de lo habitual y recordá que el alcohol (en exceso) disminuye la ventilación nocturna, acentuando el trastorno del sueño. Se recomienda ingerir cantidades pequeñas de comida rica en carbohidratos fácilmente digeribles (frutas, mermeladas).
Espero que la experiencia les resulte útil a otros viajeros, lo conveniente es consultar con tu médico antes de viajar a un lugar de altura. ¿A ustedes les pasó alguna vez?
P.D. Hay quienes recomiendan mascar hojas de coca cuando empiezan a apunarse.
Categorias: Consejos de viaje, Noroeste Argentino.
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