Salta
Provincia de Salta
Salta es una de las 23 provincias que forman la República Argentina. Esta situada en la Región del Norte Grande Argentino al noroeste del país, y tiene la forma aproximada de una media luna, con su concavidad hacia el noroeste. Limita al norte con Jujuy y Bolivia, al este con Paraguay, Formosa y Chaco, al sur con Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca y al oeste con Chile. Es la provincia argentina que más vecinos tiene, pues limita con seis provincias y tres países.
Cubre una superficie de 155.488 km², con una población de 1.079.051 habitantes (2001).
Historia de Salta
Época prehispánica (hasta 1535)
El ser humano empezó a poblar la región unos 10.000 años antes de Cristo, mediante migraciones sucesivas provenientes del norte.
Hacia el siglo XV, poco antes de la llegada de los españoles, el territorio valliserrano y andino estaba habitado por los humahuaca y diaguitas. Éstos últimos constituían una diversidad de pueblos que poseían una misma lengua en común, el cacán. En la Puna habitaban los lickan-antay de habla cunza, más conocidos como atacamas, de cultura muy semejante a la diaguita. Sedentarios, se dedicaban a la agricultura, con avanzadas técnicas de riego. La ciudad de Tastil, de origen lickan-antay, se convirtió en un activo centro de comercio. Hacia 1480 todas estas etnias fueron conquistadas por los incas, quienes instalaron una especie de centro administrativo en Sikuani (la actual Chicoana).
En el Chaco Salteño, en tanto, habitaban y habitan: wichís, chanés, chorotes, chiriguanos, qom’lek (comúnmente llamados por los guaraníes: “tobas”) y vilelas, dedicados a la caza y la pesca.
Época colonial (1535-1810)
Los primeros españoles en explorar la zona fueron Diego de Almagro (1535) seguido de Diego de Rojas (1542), quien pasó por el sur de la provincia.
Durante los siglos XVI y XVII los españoles hicieron dos intentos por establecer una población en la actual zona central de Salta, uno frustrado y otro con éxito. En 1566 los capitanes Jerónimo de Olguín, Diego de Heredia y Juan de Barzocana, amotinados contra el gobernador Francisco de Aguirre, fundaron una ciudad a la que llamaron Cáceres, sobre la margen izquierda del río Pasaje (actual departamento de Anta). Aunque refundada varias veces, con diferentes denominaciones – Nuestra Señora de Talavera del Esteco (1567); Madrid de las Juntas (1592): Talavera de Madrid (1609) – se generalizó el nombre Esteco en recuerdo a la anterior Nuestra Señora de Talavera de Esteco, de donde provenían los habitantes que poblaron las ciudades posteriores. Constantemente asediada por los indios, acabó destruida por un terremoto el 13 de septiembre de 1692.
Mejor suerte tuvo otra ciudad, más al oeste, en las sierras subandinas. Hernando de Lerma, siguiendo órdenes del virrey Francisco de Toledo, estableció el primer poblado permanente, llamado San Felipe de Lerma del Valle de Salta, el 16 de abril de 1582. Pero por diversos motivos, su nombre fue abreviado a San Felipe de Valle de Salta y posteriormente a Salta.
La región formó parte del Virreinato del Perú hasta 1776, en que la corona española creó el Virreinato del Río de la Plata. El nuevo virreinato fue luego subdividido, y Salta quedó ubicada, en un principio, en la Gobernación Intendencia de San Miguel de Tucumán (1782) y posteriormente en la Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán (1783), junto con Catamarca, Santiago del Estero, Jujuy, Tucumán y la Puna de Atacama, con capital en Salta (desde 1792). El resto del territorio formó la de Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán, actuales Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja y pequeños sectores occidentales de la actual provincia de Santa Fe.
En 1794 se funda la estratégica ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, nexo entre Salta y Tarija. En 1807 por Real Orden, Tarija es incorporada a la Intendencia de Salta del Tucumán en los aspectos militares y eclesiásticos, pero continuaba dependiendo de Potosí en lo administrativo al momento de la Revolución de Mayo, hecho que dio lugar al litigio posterior entre Argentina y Bolivia sobre la posesión de la ciudad y su territorio.
Independencia y luchas civiles (1810-1853)
En junio de 1810, el cabildo de Salta se sumó a la Revolución de Mayo, llegando en 1811 el primer contingente del Ejército del Norte.
Durante la guerra de la Independencia Argentina, la ciudad de Salta fue invadida varias veces por los realistas: 29 de enero-10 de marzo de 1812; 15 de abril-4 de mayo de 1817, por José de La Serna; 31 de mayo-fines de junio de 1820, por Juan Ramírez Orozco; 7 de junio-14 de julio de 1821 por Pedro Antonio de Olañeta. Durante estas ocupaciones, el caudillo Martín Miguel de Güemes organizó la resistencia y las ofensivas patriotas, y lanzó una guerra de guerrillas popularmente llamada Guerra Gaucha, hasta su asesinato, en 1821.
Con la decisiva batalla de Salta (20 de febrero de 1813), Manuel Belgrano logró que todo el noroeste quedase libre, aunque se mantuvieron esporádicos ataques realistas desde el Alto Perú hasta 1826.
Consolidada la independencia, Salta se hundió, junto con el resto del país, en el torbellino de luchas entre unitarios y federales, siendo alternativamente gobernada por ambos bandos.
Formación del territorio de la Provincia de Salta (1814-1943)
Muy poco tiempo después de la Revolución de Mayo, en 1814, la antigua Intendencia de Salta del Tucumán empezó a desintegrarse, y se inició un largo proceso durante el cual la provincia de Salta fue formando su territorio, en medio de disputas con provincias vecinas, disputas entre la Argentina y países vecinos, guerras con las tribus del Chaco, hasta que en 1943 la provincia adquirió la forma y los límites que actualmente tiene.
Por decreto del 8 de octubre de 1814, el Director Supremo Gervasio Posadas dividió la Intendencia de Salta del Tucumán en dos:
- La Provincia de Salta, al norte (la actual Provincia de Salta, más Tarija con Chichas y Lípez, Jujuy y el litoral de Antofagasta-Atacama).
- La Gobernación Intendencia del Tucumán, al sur (actuales provincias de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero)
El 26 de agosto de 1826 un golpe de estado separó a Tarija no sólo de Salta sino de toda la Argentina, anexándola a Bolivia. Facilitaron ello la Guerra argentino brasileña, las luchas civiles en Argentina y los intentos de ciertos gobernantes salteños por mantener a Tarija como sufragánea de Salta. El Congreso nacional, por ley del 30 de noviembre de 1826, elevó a Tarija a la categoría de provincia, aunque no volvió ya a territorio argentino.
El 22 de noviembre de 1834, Jujuy se separa de Salta y se transforma en una nueva provincia argentina. Pero la región de Orán, al noreste de Jujuy, (actuales departamentos de Orán, Santa Victoria, Iruya, Rivadavia y San Martín) se mantuvo unida a Salta, aunque hubo un intento (1881) de separarla y transformarla en una nueva provincia argentina, con capital en San Ramón de la Nueva Orán, que nunca prosperó. La unión de Orán con Salta explica la curiosa forma de herradura que tiene actualmente la provincia.
En 1879 el ejército argentino lanzó una campaña militar en el Chaco, a fin de someter y a los indígenas de la región. Como resultado de la misma, el Chaco Central y Austral fueron puestos bajo la órbita del Estado Nacional. En la ofensiva fueron muertos millares de indígenas, y a las tribus sobrevivientes se les despojó de sus tierras, que fueron entregadas a colonos, origen del actual conflicto entre criollos y aborígenes en el Chaco salteño. Posteriormente, por Ley N° 1.532 de Organización de los Territorios Nacionales (16 de octubre de 1884), el Estado Nacional estableció los límites entre Salta y los Territorios Nacionales del Chaco y de Formosa. La provincia se ensancha hacia el este.
Por el tratado del 10 de mayo de 1889 con Bolivia, Argentina renunciaba a su reclamo sobre Tarija. En compensación, Bolivia cedía la Puna de Atacama territorio que, por otra parte, había sido incorporado a Salta ya en 1818 por Martín Miguel de Güemes—, que se encontraba en poder de Chile luego de la Guerra del Pacífico (1879-1880). Esta maniobra boliviana le otorgaba a la Argentina un territorio que formó parte del Virreinato del Río de la Plata, pero que de hecho estaba en manos de Chile, buscando forzar una guerra entre Chile y Argentina. Como Chile se negara a entregar los territorios cedidos por Bolivia, se decidió someter la cuestión al arbitraje del estadounidense William Buchanan, que en 1899 otorgó a Argentina el 75% del territorio en disputa y el resto a Chile.
Por la Ley N° 3.906 (9 de enero de 1900) se creó el Territorio de Los Andes. Por decreto del 12 de mayo de 1900, el Poder Ejecutivo Nacional dividió al Territorio de Los Andes en tres departamentos administrativos: Susques (norte), que limitaba con la Provincia de Jujuy; Pastos Grandes (centro), lindante con la Provincia de Salta; y Antofagasta de la Sierra (sur), limítrofe con la Provincia de Catamarca.
En 1902, la Provincia de Salta cedió el pequeño departamento de San Antonio de los Cobres (aproximadamente 5.500 km²) por Ley N° 4.059, para ser la capital del territorio, formándose con ella un cuarto departamento en el Territorio de los Andes.
En 1925 la Argentina cede la soberanía de la localidad de Yacuiba a Bolivia, a pesar de estar al sur del paralelo que porta el límite internacional acordado, debido a que Bolivia necesitaba conservar una población en el área del Chaco.
En 1943 el Gobierno Nacional resolvió disolver el Territorio Nacional de Los Andes. Los departamentos de San Antonio de Los Cobres y Pastos Grandes fueron fusionados y reintegrados a la provincia de Salta, constituyendo el actual Departamento Los Andes. (Susques pasó a pertenecer a la Jujuy y Antofagasta de la Sierra a la Catamarca).
Organización institucional y época contemporánea (1853 hasta el presente)
La Convención Constituyente reunida en Santa Fe, que redactó la Constitución de 1853, fue presidida por un salteño, el Dr. Facundo de Zuviría. Durante la segunda mitad del Siglo XIX se establecieron y consolidaron las instituciones del Estado Salteño (legislatura, corte, etc.) y se definieron y separaron los roles del gobierno de la Provincia de Salta y el de la ciudad de Salta, proceso en el cual se estableció la Municipalidad de la Ciudad de Salta.
A fines del Siglo XIX y principios del XX llegan a la Argentina millones de inmigrantes italianos y españoles, pero muy pocos se radican en Salta. Sí, en cambio, es establecen grupos de sirios y libaneses, quienes dan una nueva dinámica a la economía local.
A mediados del Siglo XX, los vientos del peronismo soplan con fuerza en todo el país. En la ciudad de Salta, es expropiada la sede del elitista Club 20 de Febrero, cuyo edificio es declarado de utilidad pública y pasa a pertenecer al gobierno provincial, como así también algunas haciendas en los Valles Calchaquíes, pertenecientes a influyentes terratenientes. Durante las décadas de ‘60 y ‘70 la provincia (y toda la región noroeste del país) era observada con recelo desde el gobierno nacional, ante la posibilidad del surgimiento de movimientos de extrema izquierda, como el Ejército Guerrillero del Pueblo.
Salta, al igual que el resto del país, vivió el horror de la dictadura militar (1976-1983) y de la violencia política que le precedió. Desaparecieron o fueron asesinados unos 200 salteños, entre ellos el ex-gobernador justicialista Miguel Ragone.
A partir de la reinstauración de la democracia (1983) la provincia ha disfrutado de cierta calma política, mientras otras provincias del norte han sufrido constantes y repentinos cambios de gobierno. Los plazos constitucionales se han cumplido y cada cuatro años se renueva la administración. Se han sucedido los siguientes gobernadores:
- 1983-1987 Roberto Romero – PJ
- 1987-1991 Hernán Cornejo – PJ
- 1991-1995 Roberto A. Ulloa – PRS
- 1995-1999 Juan Carlos Romero – PJ
- 1999-2003 Juan Carlos Romero – PJ
- 2003-2007 Juan Carlos Romero – PJ
- Desde 2007 Juan Manuel Urtubey – Alianza FPV (PJ) – PRS.
Grupos étnicos de Salta
Podría decirse que la población de la provincia incluye tres grupos étnicos principales:
- Indígenas, presentes en la región desde hace más de 10.000 años.
- Blancos, descendientes de los españoles llegados en el siglo XVI y de inmigrantes europeos y del Medio Oriente, radicados a finales del siglo XIX y principios del XX.
- Mestizos, producto de la mezcla de los dos grupos anteriores.
Es muy difícil determinar la proporción exacta de estos grupos. El censo de población de 2001 contabilizó a la población indígena basándose en la auto-identificación de las personas censadas, pero por otra parte, muchos indígenas evitan presentarse como tal para no sufrir discriminación. Podría decirse, que las personas con mayor o menor proporción de sangre indígena constituyen la mayoría de la población, mientras los blancos son minoría, tal vez un tercio de la población.
Los blancos son mayoría en los centros urbanos como Salta (sobre todo en los barrios del norte de la ciudad), Orán, Tartagal, Metán, etc. Los indígenas constituyen la mayoría en el oeste (la Puna y el Valle Calchaquí) y en el extremo oriental de la provincia (Chaco Salteño). Los indígenas del oeste, tras más de 4 siglos de contacto con el mundo hispanohablante, han sufrido un proceso de aculturación: hablan castellano y se visten del modo occidental. En la región oriental, en cambio, donde Salta limita con Chaco y Formosa, debido a que su contacto con el hombre blanco es relativamente reciente (el Chaco fue conquistado a fines del Siglo XIX), aún conservan su lengua y sus culturas ancestrales