
Cabalgata
El pueblo de Silleta, se encuentra al pie de la Precordillera de los Andes y es un lugar magnifico con una vista sin excepciones del Valle de Lerma.
Ubicado a solo 24 km de Salta, La Silleta es el lugar más visitado por los amantes de las cabalgatas. Desde allí, parten expediciones hasta Abra de la Cruz y es el lugar perfecto para entrar en contacto con las ancestrales costumbres gauchas del noroeste.
“Cabalgatas hay muchas, pero pocas tienen tanta atracción. Ascendemos desde La Silleta hasta Abra de la Cruz”, reza el folleto que te ofrecen en las principales agencias de viajes.
“Una variada oferta de alojamientos en fincas o en los hoteles de La Silleta permiten un ingreso a la experiencia del turismo rural con un toque salteño inimitable” afirman los entendidos en cabalgatas. La Silleta es un destino para una salida de un día o para pasar varios días, disfrutando de actividades campestres. Seguime y te cuento.

Compania en el camino
Crónica de una cabalgata
La cabalgata desde la Silleta hasta Abra de la Cruz, dura entre tres y cuatro días de travesía y se llega hasta el límite con Chile. Generalmente en esa zona “hay puna” según anticipa el guía.
Se parte en grupos y todos van acompañados por un baquiano experimentado que habita desde hace años los cerros salteños y que hará de “la travesía una leyenda”.
La cabalgata es un disfrute de paisajes, cultura y arqueología. La Silleta, es llamada así debido a que en el siglo XIX, allí se hacían cambios de montura para los que continuaban a Chile. “Las sillas del valle de Lerma están preparadas para usar guardamontes y en los cerros no se necesitan” comentan los guías.
La travesía recorre la falda de los cerros y la profundidad de las quebradas. Los pobladores reciben en sus ranchos a las visitas. Los puestos están en el Potrero de Uriburu y El Rodeo, parajes absolutamente silvestres. Hay que transitar por la Falda del Cajón y los espejos de agua de “la laguna del Sapo” y “las Tres Lagunas”, y atravesar “el canal de Piedra”, un lugar con una panorámica espectacular hacia los valles inferiores. La soledad es casi absoluta.
Existen restos de pircas, refuerzos de caminos con piedras bajo la calzada, recintos rectangulares, acequias artificiales y la silla del Inca, única en su especie del Kollasuyu. “Se transita por huellas de herradura que no resultan muy complicadas para andar”, aunque determinados pasos y bajadas hay que hacer a pie con precaución.
Una particularidad regional es que a los caballos no les colocan nombres; sino que se los llama por el color del pelo: el rosillo, el overo, el azulejo, el tostado o el alazán. Y si hay más de uno, se los distingue por la edad como “el overo viejo” o “el alazán potrillo”.
La travesía tiene escasos lujos y paisajes cautivantes. La subida es algo riesgosa hacia “el Paso de los Guanacos” Y el descenso, en varios tramos, se realiza preferentemente a pie. Toda la cabalgata está llena de aventura y de vivencias. El último día de marcha se alcanza la altura máxima de 3600 metros en Abra de la Cruz.
¿Que te parece si hacemos el recorrido? Hay programas estándar que ofrecen servicios desde el aeropuerto de Salta. El paquete incluye prácticas de ensillado, estadía en las fincas antes de salir a la montaña y por su puesto durante las cabalgatas las comidas son de raíz criolla (tamales, humitas, lechón, escabeche de pollo o conejo, frangollo, guisos y almuerzo aperitivo con fiambres) ¿Querés reservar? Ponete en contacto con nosotros. La vas a pasar muy bien.
<!–[if !vml]–>
<!–[endif]–>El pueblo de Silleta, se encuentra al pie de la Precordillera de los Andes y es un lugar magnifico con una vista sin excepciones del Valle de Lerma.
Ubicado a solo 24 km de Salta, La Silleta es el lugar más visitado por los amantes de las cabalgatas. Desde allí, parten expediciones hasta Abra de la Cruz y es el lugar perfecto para entrar en contacto con las ancestrales costumbres gauchas del noroeste.
“Cabalgatas hay muchas, pero pocas tienen tanta atracción. Ascendemos desde La Silleta hasta Abra de la Cruz”, reza el folleto que te ofrecen en las principales agencias de viajes.
“Una variada oferta de alojamientos en fincas o en los hoteles de La Silleta permiten un ingreso a la experiencia del turismo rural con un toque salteño inimitable” afirman los entendidos en cabalgatas. La Silleta es un destino para una salida de un día o para pasar varios días, disfrutando de actividades campestres. Seguime y te cuento.
Crónica de una cabalgata
<!–[if !vml]–>
<!–[endif]–>La cabalgata desde la Silleta hasta Abra de la Cruz, dura entre tres y cuatro días de travesía y se llega hasta el límite con Chile. Generalmente en esa zona “hay puna” según anticipa el guía.
Se parte en grupos y todos van acompañados por un baquiano experimentado que habita desde hace años los cerros salteños y que hará de “la travesía una leyenda”.
La cabalgata es un disfrute de paisajes, cultura y arqueología. La Silleta, es llamada así debido a que en el siglo XIX, allí se hacían cambios de montura para los que continuaban a Chile. “Las sillas del valle de Lerma están preparadas para usar guardamontes y en los cerros no se necesitan” comentan los guías.
La travesía recorre la falda de los cerros y la profundidad de las quebradas. Los pobladores reciben en sus ranchos a las visitas. Los puestos están en el Potrero de Uriburu y El Rodeo, parajes absolutamente silvestres. Hay que transitar por la Falda del Cajón y los espejos de agua de “la laguna del Sapo” y “las Tres Lagunas”, y atravesar “el canal de Piedra”, un lugar con una panorámica espectacular hacia los valles inferiores. La soledad es casi absoluta.
Existen restos de pircas, refuerzos de caminos con piedras bajo la calzada, recintos rectangulares, acequias artificiales y la silla del Inca, única en su especie del Kollasuyu. “Se transita por huellas de herradura que no resultan muy complicadas para andar”, aunque determinados pasos y bajadas hay que hacer a pie con precaución.
Una particularidad regional es que a los caballos no les colocan nombres; sino que se los llama por el color del pelo: el rosillo, el overo, el azulejo, el tostado o el alazán. Y si hay más de uno, se los distingue por la edad como “el overo viejo” o “el alazán potrillo”.
La travesía tiene escasos lujos y paisajes cautivantes. La subida es algo riesgosa hacia “el Paso de los Guanacos” Y el descenso, en varios tramos, se realiza preferentemente a pie. Toda la cabalgata está llena de aventura y de vivencias. El último día de marcha se alcanza la altura máxima de 3600 metros en Abra de la Cruz.
¿Que te parece si hacemos el recorrido? Hay programas estándar que ofrecen servicios desde el aeropuerto de Salta. El paquete incluye prácticas de ensillado, estadía en las fincas antes de salir a la montaña y por su puesto durante las cabalgatas las comidas son de raíz criolla (tamales, humitas, lechón, escabeche de pollo o conejo, frangollo, guisos y almuerzo aperitivo con fiambres) ¿Querés reservar? Ponete en contacto con nosotros. La vas a pasar muy bien.
<!–[if !vml]–>
<!–[endif]–>El pueblo de Silleta, se encuentra al pie de la Precordillera de los Andes y es un lugar magnifico con una vista sin excepciones del Valle de Lerma.
Ubicado a solo 24 km de Salta, La Silleta es el lugar más visitado por los amantes de las cabalgatas. Desde allí, parten expediciones hasta Abra de la Cruz y es el lugar perfecto para entrar en contacto con las ancestrales costumbres gauchas del noroeste.
“Cabalgatas hay muchas, pero pocas tienen tanta atracción. Ascendemos desde La Silleta hasta Abra de la Cruz”, reza el folleto que te ofrecen en las principales agencias de viajes.
“Una variada oferta de alojamientos en fincas o en los hoteles de La Silleta permiten un ingreso a la experiencia del turismo rural con un toque salteño inimitable” afirman los entendidos en cabalgatas. La Silleta es un destino para una salida de un día o para pasar varios días, disfrutando de actividades campestres. Seguime y te cuento.
Crónica de una cabalgata
<!–[if !vml]–>
<!–[endif]–>La cabalgata desde la Silleta hasta Abra de la Cruz, dura entre tres y cuatro días de travesía y se llega hasta el límite con Chile. Generalmente en esa zona “hay puna” según anticipa el guía.
Se parte en grupos y todos van acompañados por un baquiano experimentado que habita desde hace años los cerros salteños y que hará de “la travesía una leyenda”.
La cabalgata es un disfrute de paisajes, cultura y arqueología. La Silleta, es llamada así debido a que en el siglo XIX, allí se hacían cambios de montura para los que continuaban a Chile. “Las sillas del valle de Lerma están preparadas para usar guardamontes y en los cerros no se necesitan” comentan los guías.
La travesía recorre la falda de los cerros y la profundidad de las quebradas. Los pobladores reciben en sus ranchos a las visitas. Los puestos están en el Potrero de Uriburu y El Rodeo, parajes absolutamente silvestres. Hay que transitar por la Falda del Cajón y los espejos de agua de “la laguna del Sapo” y “las Tres Lagunas”, y atravesar “el canal de Piedra”, un lugar con una panorámica espectacular hacia los valles inferiores. La soledad es casi absoluta.
Existen restos de pircas, refuerzos de caminos con piedras bajo la calzada, recintos rectangulares, acequias artificiales y la silla del Inca, única en su especie del Kollasuyu. “Se transita por huellas de herradura que no resultan muy complicadas para andar”, aunque determinados pasos y bajadas hay que hacer a pie con precaución.
Una particularidad regional es que a los caballos no les colocan nombres; sino que se los llama por el color del pelo: el rosillo, el overo, el azulejo, el tostado o el alazán. Y si hay más de uno, se los distingue por la edad como “el overo viejo” o “el alazán potrillo”.
La travesía tiene escasos lujos y paisajes cautivantes. La subida es algo riesgosa hacia “el Paso de los Guanacos” Y el descenso, en varios tramos, se realiza preferentemente a pie. Toda la cabalgata está llena de aventura y de vivencias. El último día de marcha se alcanza la altura máxima de 3600 metros en Abra de la Cruz.
¿Que te parece si hacemos el recorrido? Hay programas estándar que ofrecen servicios desde el aeropuerto de Salta. El paquete incluye prácticas de ensillado, estadía en las fincas antes de salir a la montaña y por su puesto durante las cabalgatas las comidas son de raíz criolla (tamales, humitas, lechón, escabeche de pollo o conejo, frangollo, guisos y almuerzo aperitivo con fiambres) ¿Querés reservar? Ponete en contacto con nosotros. La vas a pasar muy bien.


Guardado en
Tags:
Hola, estoy interesado en realizar la cabalgata este verano. ¿Cuál es el precio? ¿Con cuánta anticipación hay que reservar.
Muchísimas Gracias!!!
César
quisiera saber si hacen cabalgatas en febreo, yo en enero estare en tilcara..
que precios cobran cuanto duran todo!
me encataria hacer una…
Hola! quería saber si hay posibilidades de organizar una cabalgata para Semana Santa, somos 2 familias de 6 cada una, qué costo tiene?….gracias! espero se puedan contactar, Saludos!!! Gabriela